Este curso introduce a los participantes en la arqueología bíblica a través del estudio de los principales hallazgos realizados en Tierra Santa, un territorio clave para comprender el origen de las civilizaciones y los relatos bíblicos. A partir de visitas a sitios emblemáticos como Jerusalén, Qumrán, Masada, Meggido o Beit She’an, el curso combina teoría y exploración en terreno para analizar cómo la arqueología ilumina la historia antigua y los contextos en los que surgieron los textos bíblicos.
