Los gobiernos municipales juegan un rol clave en garantizar el bienestar, la autonomía y la inclusión social de las personas mayores. Para ello, ofrecen servicios que abarcan apoyo social, acceso a la salud, actividades recreativas, formación continua y acompañamiento en la vida diaria.
Entre estos servicios destacan los centros diurnos, programas de actividad física, talleres culturales, asistencia domiciliaria, orientación jurídica y redes de voluntariado. También se promueven iniciativas que fortalecen la participación del adulto mayor en la comunidad, previenen el aislamiento y mejoran su calidad de vida.
Un municipio que diseña políticas activas para este grupo etario contribuye a construir ciudades más inclusivas, cuidadoras y preparadas para el envejecimiento de la población.
