La rehabilitación de barrios busca mejorar las condiciones físicas, sociales y ambientales de zonas urbanas que enfrentan deterioro o desigualdad. Implica renovar espacios públicos, viviendas, infraestructura y servicios, para crear entornos más seguros, accesibles y dignos.
La construcción de comunidad complementa este proceso al fortalecer los vínculos entre vecinos, fomentar la participación ciudadana y promover proyectos colectivos. Cuando las personas se involucran en la transformación de su barrio, se genera sentido de pertenencia, confianza y cooperación.
La combinación de mejoras urbanas con participación activa permite revitalizar barrios de manera sostenible, impulsando cohesión social, identidad local y un desarrollo más inclusivo.
